El BM Granollers mantiene viva la ilusión de Europa
¡Se acabó la fiesta! es una frase muy del repertorio español, no sólo de un partido político internauta creado por un jeta que iba a salvar el mundo… Como decía, Antonio Rama y sus chicos debieron pensar el martes noche que se había acabado la fiesta y que las defensas servían para ganar partidos. Y a fe que lo hicieron. Lo de defender y ganar.
El Granollers dejó atrás la “lección” de basquetmano del partido del martes anterior en el distrito de Luzerna, y se olvidaron de esos guarismos (43-42) con los que finalizó aquel encuentro donde, además de lograr el mejor tanteo de su historia en la competición, acabó perdiendo por el peor tanteo en contra de la misma historia. Antonio Rama les ordenó que defendieran y “ordenó” esa defensa para evitar las transiciones suizas vertiginosas y que siempre les pillara con el culo al aire y la defensa sin montar, el contragol o contraataque de los suizos. Y lo consiguió.
Desde el pitido inicial los de Rama salieron a por el partido y salvo en un par de ocasiones y con sólo un gol de diferencia, los suizos siempre fueron a remolque del equipo vallesano, quienes llegaron a alcanzar máximas diferencias de +3 con el 17-14 del descanso. Esa buena dinámica defensiva y el control del partido continuó tras el descanso hasta alcanzar los 5 goles de diferencia con los 21-16, 24-19 y 26-21 del minuto 47 de partido o 17 de la segunda mitad.
A partir de allí parece que todo cambió un poco y que a los macedonios árbitros y al juez de mesa de la EHF, un francés, les dio por pensar en que el resultado no se ajustaba a su “presupuesto” y que debían apretar el partido fastidiando a los jugadores vallesanos con algunas exclusiones de 2 minutos y decisiones extrañas, aderezadas de tarjetas y extorsiones múltiples al pobre del entrenador Rama que se movía por su área (de forma reglamentaria por supuesto) pero con desparpajo inadecuado para el francés de la mesa llamado Thierry Botti.
Mira que no me gusta hablar de los árbitros ni de la mesa pero a veces se lo ganan a pulso. En cualquier caso, los muchachos de Granollers sacaron el coraje y suplieron las 3 exclusiones (por ninguna Suiza) con cabeza y acierto, llegando al minuto final con dos goles de diferencia, con las perdidas de balón visitantes (parece mentira, pero se les encogió el brazo) y con las paradas de un soberbio Roberto Rodriguez. 14 paradones como 14 soles.
Esta victoria estrecha muchísimo la tabla y deja al Granollers con las puertas de par en par y con opciones de clasificación para octavos. Y, por encima de todo, dependiendo exclusivamente de ellos mismos. El Montpellier francés se ha clasificado ya para cuartos de forma directa, por lo que el próximo partido ante el Kriens en Suiza es puramente un entreno para ellos. Eso significa que si los suizos ganaran se clasificarían.
Por tanto, el GOG danés y el Balonmano Granollers se juegan el pase a octavos de la European League entre ellos. Es sencillo: quien gane se clasifica. Quien no, se emplaza a una nueva edición. ¿Qué pasa si ambos equipos empatan? Pues que el GOG se clasifica directamente y el Granollers debe poner velas a Nuestra Señora de Lourdes para que el Montpellier venza a domicilio y los suizos que hoy han perdido en Granollers, y gracias también a la pérdida del goal average, acaben fuera de la competición mientras los de Rama siguen avanzando. Evidentemente la derrota significaría centrarse, como única competición, en la Liga Asobal española.
En definitiva, al menos existe la posibilidad de valerse por si mismo y solucionar sus propios problemas directamente. Hace 7 días casi nadie veía luz en el camino, hoy se ve ya luz y el final del túnel. ¡A por ellos!