Este resultado llena de incógnitas y muchas incertidumbres al equipo catalán. A fecha de hoy el Granollers está cuarta en la tabla y con dos puntos de ventaja a la quinta (Porriño), pero con un problema añadido: las gallegas tienen un partido menos y podrían apuntarse esos dos puntos y empatar. Tras el empate de esta noche, las propias canarias están a dos puntos de distancia, como el Porriño y, para aderezarlo, el Elche a 3 puntos y el Valladolid a 6.
Para no hacerles muy larga la intriga, debo avisarles que quedan sólo 4 jornadas de la Liga regular y que el KH7 Granollers disputa tres partidos fuera: Beti-Onak, Rioja y Valladolid y uno en casa ante las potentísimas campeonas de Copa, Bera-Bera. Es decir, que o gana 4 puntos como mínimo o pueden verse abocadas a sorpresas de los equipos que vienen por abajo (el propio subcampeón copero Beti-Onak).
De tal modo que ya no hablamos de la tercera o cuarta posición en la tabla clasificatoria que daría ventaja en el factor campo en la primera eliminatoria. Estamos hablando de la posibilidad de quedarse fuera si les ocurre las mismas cosas que hoy ante equipos que se la juegan y necesitan los puntos y las victorias.

Hacer una crónica del partido de hoy es difícil pues sólo se puede remarcar que ninguno de los dos equipos jugó un buen balonmano. Lo único que mantuvo en vilo a los muy aficionados y fieles espectadores del balonmano femenino, fue el resultado. En una primera parte con alternativas de los dos equipos y con ventajas de 3 goles en ambos casos (3-6 y 10-7), se llegó al descanso con la mínima de 14-13 para las catalanas.
En la reanudación, lo dicho. Los equipos tenían miedo a fallar. Las porteras paraban lo que debían, pero poco porque poco les lanzaban. Y el Granollers hizo tanto uso de la rotación de balón en primera línea que, si hubiera jugado con sólo la primera línea de ataque nadie hubiera notado las ausencias de los extremos, pues no les llegaron balones con esa super repetida media rotación hasta el centro de pista para volver a su posición inicial, rotación que las rivales y todo el mundo que lo veíamos en el pabellón y en la tele aprendimos de memoria y que ni susto daba.

Meter 8 goles las locales y 9 las visitantes, en toda una segunda parte, demuestra muchas cosas, pero ninguna de ellas favorable a las estrategias ofensivas de las canarias y las catalanas. En cualquier caso, sí es de destacar el magnífico partido de la veteranísima portera alicantina defendiendo la portería de Rocasa y de la selección española, Silvia Navarro, que amargó a Martina Capdevila y Ester Somaza, en particular, esperando sus lanzamientos a la izquierda, una vez sí y otra también. Y parándolos, claro. Como hizo Marta Mera faltando 1,15 minutos con un paradón a lanzamiento de vaselina de la pívot rival, para mantener el empate a 22, que será recordado durante tiempo como una de las grandes paradas de la Liga.
En cualquier caso, como comentamos con algún aficionado al salir del Palau: “peor que hoy en ataque no podemos estar”. Cierto, sólo deberíamos mejorar en los cuatro vitales encuentros que tenemos por delante, empezando este mismo sábado en Navarra con nuestros verdugos en las semis de la Copa de la Reina: Replasa Beti-Onak, si no queremos pasarlo mal en este próximo mes.
