Los anfitriones de la visita, al margen de los técnicos del Consell y de Construccions Deumal, la empresa adjudicataria de la primera fase con un coste de 157.900,00 euros (IVA no incluido), fueron el gerente del Consell, Carles Fernández, y el presidente del mismo, que se incorporó algo más tarde, Emilio Cordero.
En estos trabajos se han retirado las divisiones interiores y sólo se ha dejado las columnas, a la vez que se ha ultimado la impermeabilización de la cubierta (necesario para contener las filtraciones existentes en los últimos años que amenazaban con estropear la estructura del edificio). También se han retirado instalaciones obsoletas y materiales que podían ser problemáticos como el amianto, fibrocemento o bajantes. Asimismo, se han eliminado las instalaciones de los ascensores que no cumplían normativa, o instalaciones de climatización obsoletas.
No hay aluminosis, pero sí abejas
Nos dieron los técnicos varias noticias de carácter positivo pero la que a nuestro entender es más importante es que no se ha detectado iluminosis en las estructuras de hormigón del edificio, como llegó a especularse hace tiempo.
Otras de las noticias “simpáticas” fue que se encontró en un agujero (ver foto) sito en la primera planta de la cara oeste del edificio (cara a la Mutua), un nido de abejas o colmena, que tuvo que ser retirado por apicultores especialistas para preservar la colmena y la vida de las propias abejas.
La tercera buena noticia es que la primera fase de la obra (que debía acabar en tres meses) va a finalizar con anterioridad dado que se calcula que se acabe el vaciado de todas las plantas y queden limpias, diáfanas y aseguradas, antes de fin de noviembre.
El Consell actual cabe en dos plantas del nuevo edificio
Una de las referencias que el gerente Fernández y el presidente Cordero resaltaron es la búsqueda de la calidad laboral que tendrán los trabajadores del Consell cuando esté habilitado el edificio. De tal forma que si sumamos los espacios ocupados en la actual sede de la calle Ricomá (unos 1.000 m2) estaríamos hablando de solo dos plantas del antiguo edificio de los Juzgados de Granollers. Eso nos da una referencia de las dificultades de espacio en la sede actual.
Mayores espacios y comodidades para los trabajadores y mayores espacios para los usuarios y público, que tendrán una OAC (Oficina de Atención al Ciudadano), situada en la planta baja, con todas las salas y servicios necesarios para ser debidamente atendidos.
Asimismo, se prevé la construcción de una altura más en el edificio (recordemos que el edificio pertenecía al Ayuntamiento de Granollers, quien se quedará con la tercera planta para su uso local) en donde se construirá una sala de plenos y varias salas amplias de reuniones.
Ahora sólo queda saber cuándo habrá dinero para financiar la gran obra
Se espera que en 2025 pueda redactarse el proyecto ejecutivo de la reforma, que deberá concretar, alcance, detalles y presupuesto, con los precios actualizados. Asimismo, se prevé que el proyecto concrete también las fases que sean necesarias para la ejecución de la obra, a fin de hacer posible el avance de las obras de acuerdo con las disponibilidades presupuestarias del Consejo Comarcal. “Queremos ser muy prudentes con semejante inversión. Lo estamos haciendo con sensatez para no dejar una institución endeudada”, comentaba el presidente del Consell Comarcal, Emilio Cordero.
El Anteproyecto también contempla la necesidad de incorporar, en el proyecto y en la ejecución de las obras, criterios ambientales y de eficiencia energética. "Será un edificio pensado para dejar la mínima huella de carbono y con el máximo posible de eficiencia energética", comentaba el gerente, Carles Fernández, quien también destacaba "la mejora que representará el nuevo edificio para las condiciones de trabajo del personal y también para la atención a la ciudadanía”.